Por Jairo Estrada Álvarez on Jueves, 11 Agosto 1994
Categoría: Mundo

FMI y Banco Mundial: cincuenta años al servicio del capital

Desde su fundación, las actividades del FMI y del BM han estado encubiertas en una presunta neutralidad que no consulta intereses distintos a los de la comunidad internacional. En el convenio constitutivo del FMI se consignó la necesidad de la cooperación monetaria internacional para "facilitar la expansión y el crecimiento equilibrado del comercio internacional y contribuir con ello a promover y mantener altos niveles de ocupación e ingresos reales, desarrollar los recursos productivos de todos los países y promover la estabilidad cambiaria".* Las funciones de ambas instituciones parecían poseer "una exclusiva naturaleza técnica: mientras que al FMI le correspondía atender los problemas de liquidez internacional, el BM se ocupaba de los problemas referentes a la asignación de recursos destinados a la actividad productiva. "La gestión del FMI se vinculó a las políticas monetarias, fiscales de deuda externa y cambiarias de corto plazo, mientras que la del Banco se centraba en las prioridades en materia de inversión y gasto público, eficiencia en el uso de los recursos y políticas de precios en el mediano plazo".




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